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Silvia Pleguezuelos menor and coach

La zona de confort no es tu amiga

Un artículo muy personal

Viaje a Colombia

Me llevo de este viaje historias inspiradoras de mujeres que me han hecho de nuevo reflexionar sobre la vida, los valores, lo que es importante y reforzar algo que ya sabía: la fortaleza que tenemos las mujeres. Fortaleza que nuestra sociedad nos hace olvidar, creer que somos pequeñas, que no podemos, buscar lo seguro por no querer arriesgar, desconectar de nosotras, dejar de hacer cosas y cumplir sueños porque creemos que no podemos, no confiamos en nosotras mismas, nos quitamos mérito. ¿y todo esto por qué? 

Estas mujeres excepcionales nos recuerdan que la verdadera grandeza reside en nuestra capacidad para superar los límites autoimpuestos y abrazar el cambio con valentía y determinación. Nos desafían a dejar atrás la seguridad de nuestra zona de confort y a abrazar la incertidumbre con los brazos abiertos, sabiendo que es en los momentos de mayor desafío donde encontramos nuestra verdadera fortaleza.

Lee y luego reflexionamos juntas de por qué la zona de confort no es tu amiga. ✍️Puedes dejar tu comentario abajo en el blog.

Lisbeth tiene 45 años y sabe lo que es vivir fuera de la zona de confort. Con 18 años emigra a Suiza, sin nada. Salvando obstáculos de lengua, color y cultura, se enamora y se casa. Es diseñadora de moda pero se adapta trabajando como limpiadora. Su marido tiene un muy buen trabajo, pero le llega la enfermedad. Con ello, deciden volver a su país y pasan en él 10 años! de larga enfermedad. Lis lo cuida y, en contra de las perspectivas, luchan y se tratan para conseguir tener un hijo juntos. Tras años de cuidados y un hijo que sólo conoce un padre enfermo desde que nació, llega el covid y se lo lleva. 

Lis me cuenta lo curiosa la vida y el destino. Tras años de lucha llega el bicho y se lo lleva sin más. Pero Lis no se lamenta. De nuevo es capaz de reinventarse, se pone a estudiar turismo para hacerse guía. ¿Su motor? que su hijo estudie en un colegio privado, reciba la mejor educacion para que un día pueda tener un buen trabajo y viajar y ver mundo. Lis tiene la visión de ser abuela, hacer pasteles para sus nietos y cuidarlos mientras su hijo viaja con su esposa.

Lis se ha reinventado tantas veces. Aprendió su mejor francés a la llegada a Suiza, fue la mejor cocinera y esposa. A su vuelta a Colombia, la mejor madre e infermera. Hoy viuda, la mejor guía. Y, durante nuestras largas charlas, se interesa por el coaching y la psicología, quiere volver a prepararse. No hay límites en su mente. Con todo, es además la mujer más risueña que he conocido. Nada más presentarse en el aeropuerto me explica que había perdido el móvil pero tenía claro que lo recuperaría. Y lo hizo, esa misma mañana. Al entrar al coche me dice: “aun con la perdida del movil, estaba tranquila. muy pocas cosas pueden quitarme la sonrisa y la paz”

¿Qué habrías pensado tu en su caso, perdiendo el movil? ¿cómo habría sido tu humor? ¿Qué voces escucharías en tu interior con los mismos reveses de la vida, la autocompasión o la posibilidad de reinvención?

Martha con 20 y tantos vive como granjera con su marido y 2 hijos de 5 y 10 años. Él ordeña vacas, ella cocina. Es la época en que las guerrillas y paramilitares se disputan todo: fuerza, dinero, propiedades…y se creen con el derecho de disponer de lo que quieran, cuando quieran. Martha ve cómo éstos arrasan casas, se apoderan de de comida y propiedad y en la mayoría de casos matan al hombre. Es consciente que una noche puede ser su turno. Y un día este turno llega. Es difícil que te toque la lotería pero algunas loterías tocan con demasiada probabilidad.

Llaman a la puerta y es Martha la que tiene los c… de abrir la puerta, sabiendo lo que hay detrás. Se llevan a su marido y se apoderan de su sofá y casa durante 2 semanas. Con sus hijos en casa, Martha tiene que cocinar para 20 personas que viven a sus anchas por casa con la incertidumbre de lo que va a pasar y creyendo no volverá a ver a su marido. Pero otra lotería le toca, la de la excepción. Su marido vuelve a casa ileso. En cuanto lo tienen claro, una noche cogen lo que pueden, cargan el camion y huyen al Eje Cafetero. Viven durante 15 años en casa de un propietario como agricultor y cocinera de los trabajadores. Sus hijos se crían allí en paz, en el campo. Martha sabe bien que lo más importante es que se preparen. La niña es hoy diseñadora gráfica, el niño guía con un perfecto inglés gracias a los esfuerzos y foco de Martha. El padre no se queda atrás: observa, aprende y acaba siendo experto en plantación de café. La pareja sueña con vivir en su propia casa. Compran un terreno con los ahorros de estos 15 años, una casa destruida que ellos ven como un paraíso. La reforman con sus manos. Hoy, es Paradise coffe @paradisecoffeefarm, un lugar precioso donde tienes la mejor experiencia de café y compartes comida y tiempo con esta impresionante familia. Abrirse al turismo, crear su propia marca, envasar su café. La familia más emprendedora, con visión y propósito, las ideas claras y el trabajo en equipo (cada uno aporta lo que mejor sabe hacer) que conozco.

El orgullo que transmite cada uno de ellos, satisfacción, superación personal.. Te aseguro que Martha se considera exitosa, tiene clarísimo su propósito y lo que quiere para su vida.

¿Crees que tu pasado y situación actual son para siempre? ¿Que los sueños grandes sólo son para las demás? ¿Te plantearías alguna vez emprender con un pasado así?

Marlly nació en la Comuna 13 de Medellín. Jugó entre juguetes y armas. Vivió el asesinato de su hermano y la pobreza de su barrio. La conozco gracias a @funsatour, la fundación que ella misma ha creado con el propósito de sacar de las calles de droga, soledad y analfabetismo de los niños víctimas aún a fecha de hoy del barrio: sin padres, con padres drogadictos y mil historias más. Ella les ofrece comida, educación y habilidades para una profesión para que tengan sus propios ahorros y una salida de futuro. Si viérais los abrazos que le dan los niños a su llegada… Esta fundación se financia gracias a padrinos, donaciones y la visita experiencial a la Comuna, guiada por adultos también víctimas que se esfuerzan por vivir una vida más “sana” fuera de la droga. Marlly ha decidido volcar su vida a apartar a los niños de lo que ella también vivió y visibilizar el barrio al mundo.

No podemos comparar nuestras realidades. Tampoco menospreciar tu problema por parecer “menos importante”. Si te afecta, si te daña y te hace vivir mal, triste o vacía, es igual de importante. Si no te gusta tu trabajo, cómo te tratan, si en tu mediana edad quieres para tu vida algo mejor. Si algo te quita el sueño. Si tu baja energía te aleja de los tuyos. Si tus pensamientos se comen tu salud.  ¿Qué te obliga a aceptarlo y permanecer en ello?

Sabes, el otro día se lo dije a una clienta: 

– “quedarte ahí, aunque te está dañando, es la salida fácil. Quedarte y quejarte por las circunstancias es lo cómodo. Y la comodidad, no te hará feliz. Más bien al contrario, te arrastrará cada vez más abajo. Porque en la amargura del día a día, el sinsentido es una mala espiral. Te tira para abajo. Te rebaja la autoestima, la confianza en ti. Te lleva a creerte cada vez más tus propias voces que te empequeñecen.

Salir, por el contrario, será duro pero, sea cual sea el resultado, tu confianza y estima saldrán reforzados. Seguro.

Puedes bloquearte por miedo a ser herida o abrirte a grandes aventuras 
tienes elecciones: la de persistir, hacerlo mejor, amar más
no preocuparte de lo que sería y dar un paso a lo que sí puede ser..

la zona de confort, no es tu amiga

2 comentarios en «La zona de confort no es tu amiga»

  1. Hace tiempo leí que el verdadero nombre de la zona de confort debería ser ZIC: zona de incomodidad conocida.
    Como un sofá en el que te clavas los muelles cada vez que te sientas,pero prefieres cambiar de postura o convencerte de que no te duele tanto como para tirarlo y salir a comprar otro.
    Y mientras… ahí está cada día el muelle… haciéndote polvo la espalda.
    Lo más difícil es darse cuenta de que quieres cambiar el sofá, pero luego empieza la segunda parte: buscar el que está hecho para ti.
    En ello estoy…

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