A pesar de tener 10-20 años de experiencia, una lista larga de éxitos y proyectos a la espalda, estás con un nuevo proyecto y no lo puedes sostener. O te han puesto alguien nuevo en el equipo, mega preparado, más que tú, y te sientes inseguro ante él. Tienes un nuevo cliente, el que querías, pero ya no crees que puedas darle lo mejor de ti. O simplemente estás en una reunión y no te atreves a dar tu punto de vista. ¿Te suena?
A mí sí.
Mi parte consciente, enumera los éxitos, formaciones y posición en la que estoy. Pero no consigue convencerme. Sé que no lo hace, porque no puedo dejar de despertarme por la noche como si de repente estuviera en guerra, adrenalina total, o levantarme por la mañana y la mente dispararse con todo lo que sucederá, “tengo que” hoy. Sé que no lo hace porque lo peor de todo, siento falta de inspiración, bloqueo, desánimo, desmotivación
Falta Autoconfianza
No, no puedo engañarme a mí misma.
Llega afortunadamente una vocecita que me invita a sentarme y recordar en una pantalla algunas escenas de mi vida:
⭐️¿recuerdas cuando preparaste tu entrevista en Occitane? tenías que hacer un informe de visita a lo mistery shopper.-¿qué sabías tú de este tipo de informes…?
⭐️¿cuando en Sara Lee confiaron en ti para darte el proyecto nuevo de retail? –¿qué sabías tu de namings, búsqueda de locales, de contratación de personal?.
⭐️Recuerdas que entraste en Sara Lee en el proyecto de IT ecommerce?- ¿ecommerce yo, IT…? la persona menos técnica del mundo, rodeada de informáticos y señores de 20 años de experiencia..
⭐️Recuerdas tus visitas a mayoristas en Galicia, Madrid, con 20 y tantos y sin experiencia?
Podría seguir listando un sinfín de escenas de momentos así en mi vida profesional. Veo una película que no recordaba para nada así. En esta película que estoy viendo, en NINGÚN SOLO MOMENTO, recuerdo haber tenido el tipo de pensamientos que puedo tener hoy, mil años después, con una experiencia y conocimiento muchísimo mayor.
Mis sensaciones al rememorarlo son de ilusión, disfrute, reto…
foco en hacer lo mejor posible y aprender
¿Cuál era el secreto? ¿Qué es distinto ahora Silvia?
La vocecita me lo ha dejado muy claro:
🔥Por un lado, no pensaba en el resultado. Pensaba en que quería hacerlo bien, lo mejor que sabía. Nada más. Me enfocaba en sacar mis mejores armas, escuchar mi intuición, leer, preguntar, formarme. Lo que fuera para conseguir el objetivo. No había otras cosas que me distrajeran. Menos cosas en la cabeza que me pesaban. Menos charlas intensas conmigo misma, menos vueltas…
🔥Había también un ingrediente esencial, la ilusión de aprender. No miraba lo que no sabía, miraba lo que crecería una vez lo hiciera. Lo que me aportaría.
como cambia el enfoque
Como de importante no tener distracciones
En aquel entonces, era este el enfoque. Hoy, sólo en resultados o en lo que no puedo conseguir, en lo que puede pasar, en lo que no sé, en si me juzgarán, si por mi experiencia y puesto esto y lo otro no debería suceder…
Si recapitulo todo ello, que fueron todos éxitos además, no era la mejor técnicamente, no había experiencia ni había nada espectacular. Lo que me acompaño durante todos estos años fue…¡MI LUZ! mi habilidad de estar y acompañar. la energía que ponía, cómo hacía sentir a los demás. Mi chip incansable solucionador. El buscar soluciones creativas. Mi apoyo en y a la gente…
Todos los que confiaron en mí en estos proyectos no lo hicieron por lo que sabía sino por lo que vieron en mí y el resultado de estos y muchos otros éxitos ,también fue por esto, por mis cualidades y habilidades.
Qué importante es el enfoque:
puedo pensar que estaré en un puesto por demostrar una vez más mi capacidad técnica, experiencia o yo qué sé
o bien que sigo siento la directora, la manager o la empresaria por unas cualidades que no se pueden estudiar ni reemplazar. Sino que me hacen única. Y no es falsa modestia, es VERDAD.
Cuantos de mis clientes están en una situación similar.
Cracks, trayectorias preciosas, trabajos espectaculares donde brillan, y mucho.
Y de repente, en el mejor momento profesional, se apaga la luz.
- por dónde ponemos el enfoque
- por olvidar lo que realmente somos y aportamos
- por pensar que esto no es suficiente
- porque el día a día es muy duro y mirar fuera respondiendo a todo nos aleja cada día más apagando gota a gota este fuego interior.
Gracias por tener a mi vida herramientas como la meditación, la recapitulación y el coaching. Por dejarme acompañar.
👉Si eres un directivo, manager o una persona que siente no puede sostener más un trabajo y no sabe qué ha pasado, qué es distinto ahora, probablemente se ha apagado tu luz.
Déjame que te ayude a encontrar de nuevo la chispa. Recordarte por qué estás donde estás. Por qué la gente sí quiere tenerte en su círculo y equipo. Reconectar con lo que sí estás aportando. https://silviapleguezuelos.com/directivos/
